No lo busque, ni lo esperaba, ni lo decidí; pero me encontré allí. Recorriendo el espacio en el que algún día también estuve, estaba allí recordando pero también estaba allí viviendo en el presente que algún día paso. Admire tantas cosas que, escondidas bajo el ansia y el miedo, antes no ví o que no que no quise ver (Muy seguramente no quise ver, pero aunque increible es parte de la inociencia, y credibilidad que hoy extraño no tener). Detalle cada paso, cada movimiento, cada palabra. Me encontre con el asombro de rebobinar ante mí una historia, guardada detalle a detalle, con minucias de espacio, pensamiento, sentir y pensar. Cuan fácil puede ser fingir que todo esta bien, cuando cada detalle nos muestra que no era así. Admire tanta esperanza, pero también me indigno tanto aguante. Sin embargo continue recibiendo imagenes de lo sucedido en aquel espacio ocupado en dos tiempos, bueno más bien muchos más de dos, porque entre el afan de encontrar lo que había ido a buscar, cada giro me dibujaba mi antiguo presente y los miles de momentos del pasado que aunque no vivi se reflejaron ante mí.
No se pueden recoger los pasos realizados, porque la marca del camino no se borra con solo querer, pero la energía de recorrer los pasos del pasado en un presente, revelan escenas vividas pero no vistas, detalles guardados en algún lugar de la memoria que parecen ser hilos entretejidos que dejan un mensaje.
Mensaje que no buscaba, pero que llego, resumenes y conclusiones de sucesos vividos pero que solo a través del recuerdo permiten aprender o quizas solo ver desde otro punto de vista aunque sigas siendo casi el mismo.

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