Siempre he considerado que hay que hacer lo que nos gusta y lo que debemos hacer apasionadamente y sobre todo con mucho amor.
Ultimamente he visto muchas personas que así no se hayan sentado analizarlo muchas veces, concordarían con lo que he dicho, sin embargo; aunque todas esas actividades y aptitudes se hagan con amor y con ganas de que al otro lado se vea de esa manera, no siempre es así. Es decir quienes reciben o comparten lo que hacemos lo ven de otra manera. Y entonces allí nacieron algunas preguntas acerca de lo que siempre he tenido claro (apasionarme y amar lo que hago); que pasa cuando hay más personas que no decidieron la opción de recibir lo que se esta dando, que pasa cuando al otro lado, por más interés que yo le ponga y por más dedicaciòn que tenga no hay interés, y esperan algo muy diferente a lo que se esta ofreciendo.
No me sentirìa muy bien estando en el lado de dar algo de la mejor manera, con el mayor esfuerzo, la mejor disposiciòn y toda la pasiòn y amor que siento por aquello; cuando al otro lado no recibo la minima indicaciòn de que estoy transmitiendo lo que estoy sintiendo. Creo que me sentirìa muy mal.
Pero ya estuve del otro lado, ya vi a alguien esforzarse, dar todo de si, sentirse feliz con lo que decia y hacia y sin embargo por màs dedicaciòn y amor que ponia (porque se notaba sobre manera) yo no lograba sentir lo mismo. Estaba allì recibiendo y compartiendo el mismo espacio porque no tenìa otra opciòn, es màs intente transmitir lo que pensaba, incluso hasta dirìa que me escucho y se esforzo por poner en pràctica mis recomendaciones pero sin embargo, nada cambio, yo seguia esperando encontrar ese algo que me motivarà, ese algo que me permitiera ver con un poquitico màs de importancia, aquello insipido (para mì claro) de una manera màs agradable y si no apasionante, al menos si importante. Pero pasaron, dìas, semanas y meses y solo el final del camino que debiamos compartir juntos, logro terminar con mì desanimo de recibir(aunque suene injusto pero es real) aquellos momentos, tal vez preparaos con la misma pasiòn, incluso hasta mayor, con la que yo suelo hacer lo que me gusta.
Y entonces, ¿que hacer?, ¿desistir?, ¿preguntar siempre si a los demàs tambièn les gusta lo que a mi me apasiona y si no cambiarlo?, tal vez, creerìa, que la respuesta es un poco de todo. Pero lo que si està claro es que hay que hacer lo que se tiene que hacer, y si se hace con amor, siempre sale mejor.
Un poco desalentador saber que no a todo el mundo le apasiona lo que a mi si me apasiona; sobre todo cuando se tiene que compartir la misma situaciòn, pero por ahì hay un dicho que dice que en la variedad esta el placer y que si todos hiciéramos lo mismo pues que aburridor. No queda màs que disfrutar lo que hacernos, y que si en todas las ocasiones no todos sacan el mejor partido; al menos haya una de las dos partes que disfrute al máximo del momento.